13.8.08

simbólica-avícola

eso que llaman paz es un estado utópico, un engaño del tamaño del bocio de una ballena azul interplanetaria, como la felicidad y la vida eterna, farfulló mientras era conducida por un agente. molesto, y ya en la patrulla, éste le sugirió que callase, que ya estaba bien de despotricar sin motivos, que se buscara un pretexto más convincente; el hambre, por ejemplo. lo he hecho porque no creo en la paz, insistió, a regañadientes. en el asiento del copiloto, una bolsa de Zara con diez palomas muertas y una botella de vinagre.

1 comentario:

Sergio Espada Umaña dijo...

Que fumada tan profunda, me gustó mucho el final.