28.10.09

yo

…y la piel escindida, abandonada a la intemperie
como un tesoro que nadie quiere llevarse
…y el rumor de los tordos en la maleza, tan cerca
…y mi andar zigzagueante de alimaña ciega
quizás un lince, quizás una garganta interceptada
…y mi ser colmado de excesiva podredumbre
…y la tribulación, los fantasmas de la digestión
de un vida dedicada a hermandades y a utopías
…el querer resucitar en un planeta desolado

2 comentarios:

Cíclopa dijo...

Dedicada vida del yo

igne fatui dijo...

saludos, maestro... bueno pasar a leerte, que estés bien