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17.12.11

gloria a los andenes

los parias
viajamos
a las seis
de la mañana

sonámbulos
imbéciles
de cuerpos
huesudos
legañas
y pechos
hundidos

da igual
está escrito
pronto
abonaremos
el subsuelo

o nos
trasquilará
una bomba

9.7.10

7 de julio (in memoriam)

supongo que esta carretera tendrá un final
supongo que te llevará hacia algún sitio
cualquiera, un destino, en alguna parte
supongo que de esto se trata la vida, la muerte

nuestra infancia,
nuestros veintitantos años compartidos
ahora explotan como una avalancha de sucesos
de retratos, de presencias
que taladran la espesura infame
de este día gris y bochornoso

supongo que estos viajes no permiten compañía
supongo que conservarás nuestra imagen
la que sea, una de tantas, de las muchas
supongo que conservaré la tuya, cordial, amable

sólo deja que me alivie un poco
de esta soledad que cada vez se me agiganta
la angustia de ignorar cómo fue tu último suspiro
alabo la entrega, tu entrega
la naturaleza muy tuya de entregarte al otro
la esperanza de que seas asistido

¿por qué los perros aúllan? ¿lo sabes?
¿por qué esta traquea angosta y asfixiante?
¿por qué este horror para afrontar lo venidero?
¿por qué estas flores enfermizas?

¿por qué este terco repique de campanas?

no estoy para entenderlo, hermano
las nubes cada vez más negras, esos pájaros
esta taquicardia, esta acceso lagrimal
esta perplejidad, esta rabia omnipresente

cuando veas la luz, no lo dudo
te acordarás de nosotros, tu corazón palpitará
como si lo estuvieras estrenando


(rudy estuardo valle gómez, 1978-2010)

8.5.10

baste con eso

¿qué?
¿coser las alas
hasta lastimarse?
sí, pero no oigo
el parloteo en sal
de los ancestros
amorosos

¿y ahora?
¿cerrar los ojos
para fotografiar
a la conciencia
en paños
menores?

no sé
babean
los párpados
molestos fluidos
la boca jadea,
la tráquea
succiona el oboe
del fervor
que guarda
por la piel
de tu silueta

ergo

estoy en pie
con mi verano
de calandrias
bajo el calor
de tu sudor
de anguila

y sigo siendo
un todavía

20.12.09

colofón al himno de los estorninos

ahora pagarías por volver a la maleza
a tu nido de salvaje polvo, telarañas y papeles muertos
quisieras instalarte en un rincón y enmohecer
junto a las telas rotas y a los restos de tu otrora vida


y aunque el cielo desfleme día y noche
sigue siendo el mismo: caudillo impávido e implacable
y estos cimientos que apenas resisten
serán historia con el despunte odioso del invierno



porque acuérdate, me digo, que la ciudad
te ha visto siempre como un peón herido y apenado
te ha esculcado —como al cadáver de un pelele—,
con sus fórceps fríos y oxidados



¿y qué ha encontrado?, me respondo
frágil osamenta apenas humeante de tan derruida
jardines con recuerdos aplastados y molidos
líquido vertido en dosis de inquietud y turbulencia

5.10.09

redención

es la hora
de podarse
los tentáculos
de saciar
esa sed
ignominiosa
esas ansias
sin sentido
es la hora
de ignorarse
de una vez
por todas
de ahogar
este ego
cuaternario
y prepotente
de poder
equilibrar
esta cabeza
con su cuerpo
de sembrar
con podredumbre
el alfiler
es la hora
de sacar
en procesión
a mi anticristo
es la hora
de pedir perdón
es la hora
de esquilarme

12.5.09

¿qué es lo no tangible?

el recuerdo
de tus poros
impregnados
en mis manos
es un crimen
de nostalgia pura

intrusión
de ensimismados
mirlos

el detonante
interno/externo
para acordarme
del deseo dilatado
de tus músculos
y de tu centro

un haz azul
de glicerina
abriendo brechas

podría usar
este Jardín
que llevo dentro
y convertirte
nuevamente
en madreselva

el reflejo
intestinal
del ansia

y el compás
de los gemidos
que se cuecen

si te acercas
verás tu imagen
temblorosa
en el Cristal
de las Delicias

5.3.09

efectos grisáceos del fin de un ciclo en palabras de una cría sin camada

madre, ¿dónde estás?
no encuentro mi ropa
vísteme, ponme calcetines
tengo frío, acércate

madre, no apagues la luz
me cuesta dormir
hazme la señal de la cruz
y bésame la frente

madre, se ha ido la luna
la claridad es poca
ven, deja que te toque
tus manos son mi alivio

madre, tu olor, sí
¿dónde está tu olor?
el viento de estas horas
se lo ha llevado todo

tengo miedo, madre
deja que te cuente algo:
he muerto, madre
tu hijo ha muerto

dime a quién llamar
no hay ángel de la guarda
me han roto los juguetes
mis ojos ya no están